23 de feb. de 2015

El que hace lo que ama...

Es curioso como los gustos van cambiando con los años. Algunos son innatos y siempre nos acompañan, otros llegan sin avisar para no irse, otros van desapareciendo y algunos van y vienen y los recuperas después de mucho tiempo. 

... consigue lo que quiere.

Pero lo que está claro es que, si haces algo porqué verdaderamente te apasiona, sigues con ello, sin abandonar, sin darte cuenta de que lo estás haciendo porque te llena sin más.

9 de feb. de 2015

...en blanco...

"...Con la sinceridad de los suicidas
te digo la verdad
aunque tu no me lo pidas.
Tenía que cuidar mi doble vida,
y no he podido darte
lo que te merecías...
¿Quién va a cambiar de mi todos mis planes?
Echo la vista atrás y sigo siendo el más cobarde."
Todos mis males. Sidecars.



Me gusta la nieve de vez en cuando. La justa para que lo deje todo blanco, no nos aísle y para disfrutar de un día de "se suspenden las clases". 

Yo pensando en mis cosas, Maria tirándole bolas de nieve al padrí. Y mi padre alejándose de Maria.
Cada loco con su tema.

Aparece mi pequeño síndrome de diógenes cuando uno menos se lo espera. Guardadas en una caja, encima del armario, están algunas de la muñecas que tenía de pequeña. Maria tira de su archivo de memoria histórica  y se acuerda que en su corta edad de 3 años y medio, tal vez hará un año, su madre las guardó en ese sitio. 
Así que me comienza a decir que le saque aquella muñeca que esquía. Se pasa todo el día con ella. De hecho dice que ha esquiado mucho... desde la cocina al cuarto de baño. 
En nuestra mini salida a Miramar, para que Maria vea y toque la nieve, ella decide llevarse la muñeca para que conozca mundo, que no se quede sólo siendo una chica de províncias

Muñeca de 28 años de edad que, por primera vez, ve la nieve y
 le da sentido a su existencia de "Muñeca esquiadora".

Novato es mi padre con la cámara reflex, pocas ha hecho, pero no le quedan nada mal. Es curioso pensar en como algunos momentos de tu vida se vuelven a repetir en tus hijos. Cuando tenía la edad de Maria nevó y mi padre también me llevó a Miramar a ver la nieve. Treina años después somos uno más. Padrí, yo y Maria.



El invierno trae el frío y paisajes en blanco. Como hojas en blanco dónde escribir nuevas historias. Aunque el invierno puro sea duro deja paisajes que admirar por la simplicidad.  



La veo haciendo un muñeco de nieve y me dice que es muy fácil. Que sólo le tenemos que poner una nariz de "pastanaga". Como si uno llevara zanahorias en el bolso por costumbre.



Me interesa el futuro porque es allí 
donde pasaré el resto de mi vida (Woody Allen).



31 de ene. de 2015

Moments


Els meus moments del mes de desembre:

¡Quién me iba a decir que, a mis 34 años, aprendería a poner un enchufe! Soy manitas para la costura, pero esta faceta mía para la electricidad todavía la desconocía. Así que OOOOLE yo porqué no hay nada que llene más de orgullo que decir eso de: Lo he hecho yo.
La vista casi "paradisíaca" que se ve cuando sales del parquing. Y digo casi paradisíaca porque no será un paraíso, pero las palmeras sí que me lo parecen.




La cajita que ha quedado para el recuerdo de Chocolate Amatller (las hojas de chocolate que había dentro ya han desaparecido). 
Las selfies que me ha dado por hacer últimamente.
La comida sana, pero rápida...


El catálogo de propaganda que se "curran" los supermercados Aldi. Me hacen mucha gracia estos chistes tontos. 
Los palillos japoneses que estrenamos el otro día para comer sushi después de ... ya ni me acuerdo cuántos años que hacía que los teníamos.



29 de ene. de 2015

Canción de guerra


"...porque ahora empieza mi ataque
y no me importa sufrir.

Ya no respeto tu pena, 
ni me quedo en la frontera ni me canso de escribir.
Fuego abierto al objetivo,
ya lo tengo decidido,
nadie lo va a hacer por mi..."
Canción de guerra. Supersubmarina


Hay canciones que no las acabas de entender, pero tienen palabras o frases que te revuelven las entrañas. La música y la lectura siempre son buenos compañeros para reflexionar y encontrarse. 


A ver si me acabo de una vez por todas la trilogía de 50 sombras de Grey (el segundo libro se me está haciendo eterno) para comenzar los libros de Sarah Lark que tengo aparcados.